Las habitaciones son independientes, unidas por pasillos exteriores, de piedra, arena, o pasto, cada una tiene terraza privada. La distribución interior es sencilla, privilegiando la vista y la apertura al exterior.
Con el objetivo de hacer más privado el espacio de cada habitación, estas estarán rodeadas de manavais, de alturas y diámetros diferentes, en ellos se sembraran hortalizas, flores, arbustos y árboles, según sea cada caso. En el baño la ducha se abre al cielo para sentir la naturaleza más cercana.
La decoración es simple pero cuidadosa, cada una es diferente de la anterior. Todas son amplias y cómodas con vista al mar.
Interesa privilegiar los espacios exteriores, incitar a los visitantes a vivir al aire libre, disfrutar de la vista y el paisaje que ofrece cada unidad. |